En ProDefense brindamos a las empresas y personas en particular servicios especiales de protección que requieren de seguridad extrema en su operación. De esta manera acompañamos cualquier movimiento que implica completa discreción, confidencialidad y seguridad, aplicando inteligencia Táctica con una marcada estrategia defensiva exclusiva de ProDefense. Según el perfil del protegido se puede elegir por un equipo disuasivo, una escolta de perfil bajo, o simplemente el acompañamiento sombra..dónde el protector se encuentra cubriendo el servicio en modo incógnito y solo el cliente sabe quien es su protector. Pueden consultar enviando requerimiento a : ProDefense.srl@gmail.com - 011-6653-5353

ESCOLTA VIP - BODYGUARD

¿Cómo se define la figura del guardaespaldas (Bodyguard) y cuál es el contexto que propicia los servicios de protección ejecutiva? En la cadena de las ciencias de la seguridad, la percepción común acerca de la protección ejecutiva, un eslabón que parecería ser hecho de bambú, mezclando rectitud y resistencia con flexibilidad y resiliencia, designa al personal que realiza la misión de cuidar físicamente a las personas. Los choferes de seguridad y los guardaespaldas conforman el cuerpo escolta: la pieza central del sistema de protección ejecutiva. Identificados en la memoria colectiva como hombres (mujeres escasamente) de complexión atlética, porte erguido, vestidos con un traje obscuro, de talle grueso, que ocultan equipos y armamento, gafas negras que disimulan la mirada y una cara dura que tapa cualquier emoción. Para muchos, es bastante común y preponderante que la complexión muy robusta de un agente sea el criterio principal que motiva su contratación. La integridad física del protegido no depende de ese arquetipo. El conocimiento de la logística adecuada de protección, el equipamiento, las técnicas y tácticas, así como el entrenamiento del guardaespaldas en artes marciales, producirá una destacada calidad de la seguridad y protección de su 'VIP'. Cuando la autoridad muestra una ausencia obvia en materia de seguridad, sin cumplir con su genuino deber, y el crimen atenta, sin piedad, la integridad física de las personas que lucen un perfil socioeconómico alto -artistas, periodistas, mandatarios políticos, empresarios, altos ejecutivos, entre otros- la consideración de contratar los servicios de protección personal (choferes de seguridad y escoltas), se convierte en una necesidad real y una decisión inteligente. Estamos frente a un principio de realidad donde el sector privado de la seguridad tuvo que desarrollarse, crecer y profesionalizar sus aéreas para prevenir los riesgos donde la seguridad pública no ha podido y continua débil; no convence. Aquí, las apariencias engañan al neófito, pero no al experto. Para la mayoría de los ciudadanos de cuantiosos recursos económicos, la percepción subjetiva es una actitud común que condiciona sus acciones o reacciones frente a la inseguridad. He escrito, y reafirmo, que el lector aprendiz deje a su conciencia abrirse a la cultura de la seguridad, busque integrarla en sus hábitos, en lugar de admirar o creer en el culto de la inseguridad. Diagnosticar el grado o nivel de exposición a los riesgos: accidentes, delitos, crímenes o amenazas de la naturaleza, constituyen aspectos básicos a considerar para el Oficial de Protección Cercana, el Gerente de Seguridad, o cualquier responsable o coordinador de seguridad y protección ejecutiva. No obstante, numerosas personas de las denominadas 'VIP' (Very Important Person /Persona muy importante) contratan a su personal escolta como una reacción a sus miedos, como el mimetismo y esnobismo social anclado en las costumbres locales. Sin embargo, su acción goza de un respaldado legal y universal, tal como lo especifica el Artículo 3º de la Declaración Universal de Derechos Humanos: «Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.»